300 páginas web venden medicamentos truchos

País 30/11/2017
Un informe del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos sostiene que 11 de cada 100 pastillas que la gente compra son de origen ilegal, representando un enorme riesgo para la salud de la población.
medicamentos truchos
Alertan sobre el riesgo para la salud de los medicamentos truchos.

Medicamentos de utilización masiva como “amoxidal, ibuprofeno, sertal, buscapina, viagra, alplax o rivotril, entre otros”, se comercializan en Argentina con una enorme chance de ser directamente “truchos”, denunció el Sindicato Argentino de farmacéuticos y Bioquímicos.

Un informe del mencionada entidad sostiene que 11 de cada 100 pastillas que la gente compra son de origen ilegal, representando un enorme riesgo para la salud de la población. Asimismo, se indica que las mafias de los medicamentos falsos manejan unas 300 páginas de internet desde donde se realizan las transacciones.

“Los remedios ilegítimos, que en Argentina representan 11% del total, pueden ser falsificados, igual que jeans, zapatillas o perfumes de marca; adulterados, cuando se les agrega o quita componentes o se les cambia rótulos o fechas de vencimiento, o defectuosos, cuando les falta calidad o son robados”, dijo Marcelo Peretta, titular de la organización de farmaceúticos.

En el informe, al que Diario Popular tuvo acceso, se indica que “hay que terminar con el canal ilegítimo y exigir, además de infraestructura y equipamiento, condiciones éticas al propietario del establecimiento que produce y/o comercializa fármacos”, precisando que “es indispensable respetar la función del farmacéutico”.

“Delincuentes vestidos de empresarios, falsas droguerías, jóvenes ambiciosos muertos, dirigentes encarcelados y funcionarios procesados confirman que en Argentina existen mafias de medicamentos”, describe el trabajo del SAFyB.

Por ello, de acuerdo al estudio, “las inyecciones de hierro (Yectafer®) adulteradas y partidas enteras de medicamentos de uso masivo (Amoxidal®, Buscapina®, Sertal®, Alplax®, Rivotril® o Viagra®) robadas o falsificadas, son noticias corrientes”, mientras que “a los escasos culpables que encuentran le dictan ‘probation’, casi un chiste considerando la gravedad del delito”.

“Remedios de alto costo y baja incidencia (ACBI) para sida, cáncer, hemofilia o trasplante, fueron, y siguen siendo, falsificados y/o adulterados, cambiando número de lote y fecha de vencimiento. Se revenden productos comprados en licitaciones, se fraguan troqueles e imitan recetas”, se revela en el trabajo.

En ese marco, agregan que “periódicamente la Administración de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispone el retiro de lotes y partidas de medicamentos por estar adulterados o con fallas de calidad, y se sabe que, todas las semanas, bandas bien organizadas vacían una farmacia o roban un camión completo de medicamentos, valuados respectivamente en 400 mil y 900 mil pesos cada uno”.

¿Qué pasa con los remedios “truchos”? ¿Se recuperan y destruyen? ¿A dónde van a parar? ¿Quién descarta los vencidos? Son algunas de las preguntas que surgen de esta problemática.

“Las pruebas indican que los medicamentos ilegítimos alimentan el canal conformado por kioscos, supermercados, gimnasios, estaciones de servicio y restaurantes. También se ofrecen por Internet a través de unas 300 páginas y se envían por correo.

Este canal no existiría sin la complicidad de algunos productores de especialidades medicinales, tentados por ubicar sus productos no solo en las 12.000 farmacias, sino también en unos 60.000 kioscos, 25.000 supermercados, 4.000 estaciones de servicio y 3.000 gimnasios. Tampoco sería posible este circuito paralelo si la industria farmacéutica estuviera un poco menos preocupada por vender sus productos que por la salud de la gente”, señaló Peretta.

Finalmente, el farmacéutico sostuvo que “mucha gente compra medicamentos en estos ilegítimos lugares, poniendo en riesgo su salud y vida con productos de dudosa calidad, sin recibir a cambio ningún comprobante de compra, sin garantía de resultados, ni posibilidades de reclamar por algún problema de salud que pudiera ocurrir tras usar los productos”, reafirmando que “los compradores creen que son una ganga al comprarlos baratos o sin necesidad de receta, pero es una trampa que puede ser mortal”.

 

El más perjudicado es el sector social más humilde

Hay un esquema mucho más grave aún que el panorama general de los medicamentos.

Se trata de los remedios truchos que consume el sector más humilde de la población.

En ese sector social, alrededor del 60% de los medicamentos que circulan por el canal paralelo son ilegítimos.“El mercado de los ilegítimos viene siendo denunciado sostenidamente por colegios, confederaciones y sindicatos de farmacéuticos. Pasó de un reducido 3% del total en 2000, a un 5% en 2004, 9% en 2006 (reconocido por ANMAT), 10% en 2009 y 11% en 2017. Mueve 2000 millones de pesos anuales”, indicó el informe de los farmaceúticos.Asimismo, el experto Peretta explicó que “existen denuncias de que varios laboratorios reconocidos no destruyen los medicamentos vencidos que les devuelven las farmacias y los reinsertan al mercado”.

Para el especialista, “urge una política de medicamentos que asegure la cadena de comercialización de fármacos: el laboratorio productor vende a la droguería (las verdaderas, no las truchas) o distribuidora mayorista, y ésta a la farmacia, que es la única que puede venderle al ciudadano”, dijo Peretta.

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