El Senado de la Nación debatirá este miércoles, desde las 11, el proyecto de reforma laboral luego de que el oficialismo aceptara introducir cambios sustanciales para destrabar el apoyo de los gobernadores aliados y la CGT. La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, confirmó la existencia de un “acuerdo” para tratar la iniciativa, a la que definió como la “primera ley de la democracia para hacer un cambio estratégico en las relaciones laborales”.
Para alcanzar el consenso, el Ejecutivo debió ceder en puntos críticos como la eliminación del artículo que reducía el Impuesto a las Ganancias para empresas —que afectaba la coparticipación provincial en más de 2 billones de pesos— y el mantenimiento de la denominada “caja sindical”, que conservará el aporte solidario a los gremios con un tope del 2%.
El entendimiento legislativo también incluyó beneficios para el sector bancario, al establecer que los sueldos solo podrán abonarse en entidades financieras oficiales, excluyendo a las billeteras virtuales del proyecto original. Bullrich justificó estas modificaciones al señalar que “el tango se baila de a dos” y que la ley “no es la imposición de una parte sobre la otra, sino que es la construcción de un acuerdo”.
Asimismo, se precisó que el capítulo impositivo mantendrá la eliminación de impuestos internos y la creación del Régimen de Inversiones para medianas empresas (RIMI), mientras que el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) tendrá alícuotas diferenciadas entre grandes empresas y pymes.
Con un bloque consolidado de 41 legisladores entre propios y aliados, el oficialismo llega a la sesión con la garantía necesaria para sancionar la normativa de modernización. Entre otros puntos destacados, la senadora ratificó que se derogará el Estatuto del Periodista, otorgando un plazo de seis meses para negociar nuevos convenios colectivos, bajo la premisa de que “no tiene ningún sentido que haya leyes distintas a la ley de contrato de trabajo que rijan la vida laboral de los argentinos”.
Pese al optimismo oficial, aún persiste la incertidumbre sobre el sentido del voto de los representantes de Santa Cruz y de la cordobesa Alejandra Vigo.