Bandas compran patentes robadas para eludir controles

ACTUALIDAD 14 de mayo de 2018
Modalidad en aumento que permite a los delincuentes circular con la chapa por unas 24 horas; tiempo que tarda en ingresar la denuncia al sistema.
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Bandas delictivas compran patentes robadas a automóviles legales, con el objetivo de circular sin llamar la atención por la Ciudad y cometer desde asaltos a secuestros.

Esta modalidad, que iría en aumento, les permite a los delincuentes circular con esa chapa por al menos 24 horas que es el tiempo que tarda en ingresar la denuncia por robo al sistema y poder entrar o salir de la Capital Federal sin problemas.

Respecto a este tema, el licenciado en Seguridad Pública, Luis Vicat, explicó en declaraciones a diario Popular que "el negocio del robo de patentes viene creciendo, porque las chapas son utilizadas para cometer diferentes ilícitos con vehículos robados que de esa manera no tienen ningún problema para circular sin resultar detectados por los radares de la Ciudad de Buenos Aires".

Los hechos de robos de patentes de automóviles estacionados en la calle no paran de registrarse.

"Cuando fui a subir a mi auto, estacionado en la vía pública, encontré las chapas dobladas. Claramente, las quisieron arrancar.

Por algún motivo que desconozco, no lograron llevárselas. Luego, me dijeron que las chapas se venden a bandas que secuestran personas o salen a robar. Por eso necesitan blanquear los autos que utilizan. Pasan sin problemas los controles de radares", indicó Fabián, quien el sábado por la mañana tuvo la situación descripta con su rodado, en Isidro Casanova.

Vicat sostuvo que "una hipótesis posible es que la puesta en funcionamiento de los controles electrónicos que están por toda la Ciudad de Buenos Aires, que detectan patentes y de manera instantánea le avisan al sistema si hay pedido de captura, derivó en este fenómeno del robo de chapas".

"Es la única forma que tienen las bandas de entrar a territorio porteño para cometer diversos delitos", completó el especialista.

Asimismo, explicó que "las bandas saben que una vez que roban un juego de patentes, tienen un mínimo de 24 horas libres para robar, hasta que el propietario del auto realiza la denuncia por el faltante de las chapas y luego la causa ingresa al sistema".

Se calcula que los ladrones de patentes facturan unos 1.000 pesos por cada juego robado. "Hacen un buen dinero por cada par que roban. Las pueden vender a las bandas que necesitan patentes para entrar a Capital Federal o bien a organizaciones que las utilizan para hacer mellizos, que son autos robados que se venden en el interior del país", detalló el experto.

Por último, Vicat aseguró que "hay un caso paradigmático de autos mellizos frente a la Casa Rosada, cuando una mujer que manejaba un Fiat Duna se cruzó con un auto similar con el mismo número de patente del suyo".

"Puede ser un problema para el propietario de las patentes robadas. Hay que hacer la denuncia inmediata", concluyó.

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