Histórico apretón de manos entre Trump y Kim Jong Un

MUNDO 12 de junio de 2018
El presidente de los Estados Unidos y el líder de Corea del Norte protagonizan una histórica y cumbre, la primera en la historia. La escena del video fue observada por millones de personas en el mundo.
Trump y Kim Jong Un

Donald Trump y Kim Jong Un se dieron este martes un histórico apretón de manos, el primero entre un presidente estadounidense en activo y un líder norcoreano.

Esta imagen simbólica y hasta hace poco inimaginable, tras décadas de tensiones provocadas por las ambiciones nucleares de Pyongyang, marcó el inicio de una cumbre de gran importancia para Asia y el mundo.

Los dos hombres, de recorrido y estilos radicalmente distintos y con más de 30 años de diferencia, se estrecharon la mano durante varios segundos y se dijeron unas palabras, con el semblante serio, ante una fila de banderas de sus países respectivos, en un hotel de lujo de la isla de Sentosa, en Singapur.

Tras esa escena observada por millones de personas en todo el mundo, ambos líderes se reunieron en una sala.

La cumbre sin precedentes es una "ocasión única", según el presidente estadounidense, de hacer avanzar la causa de la paz, pero también de tratar una lista importante de temas espinosos.

Desnuclearización

Es el corazón del problema, y los diplomáticos se activan para acercar las posiciones que aún separan a las dos partes la víspera del encuentro.

Washington exige una "desnuclearización completa, verificable e irreversible" de Corea del Norte. Según las palabras de Trump: "Deben desnuclearizar. Si no desnuclearizan, no será aceptable".

Pyongyang insiste en su compromiso de una "desnuclearización de la península coreana". La fórmula está sujeta no obstante a interpretación y se ignora qué concesiones Corea del Norte estaría dispuesto a poner sobre la mesa.

Poner fin a la guerra de Corea

Norte y Sur siguen técnicamente en guerra, el conflicto de 1950-1953 terminó con un armisticio que el dirigente surcoreano de entonces se rehusó a firmar. 

Se creaba una zona desmilitarizada (DMZ) que sellaba la división de la península.

En la cumbre intercoreana de abril, Kim y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, concluyeron que había que buscar un acuerdo de paz.

Normalización

El presidente estadounidense agitó la ilusión de una normalización de las relaciones diplomáticas entre los enemigos, e incluso una invitación de Kim a la Casa Blanca.

"Quizás podamos comenzar por la Casa Blanca, ¿que le parece?", dijo cuando se le preguntó si Kim sería invitado a Washington o a su propiedad de Mar-a-Lago en Florida.

Derechos humanos

Los defensores de los derechos humanos dicen que las violanciones son generalizadas en Corea del Norte, en donde unos 120.000 prisioneros están en los campos de trabajo. Algunos se preguntan si Trump hablará del tema.

Japón, aliado cercano de Washington, pide al presidente estadounidense que hable de sus nacionales secuestrados en los años 1970 y 1980 para formar espías norcoreanos al idioma y costumbres japoneses.

Seguridad

La principal preocupación de Kim es la superviviencia del régimen. 

Según Moon, el norcoreano "tiene inquietud por saber si puede confiar en Estados Unidos para que ponga fin a su política hostil y garantizar la seguridad del régimen cuando el Norte esté desnuclearizado".

La cumbre estuvo a punto de fracasar cuando John Bolton, asesor de seguridad nacional de Trump, evocó el "modelo libio" de desarme. 
Unos años después el dirigente libio Muamar Gadafi fue asesinado en un levantamiento apoyado por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.

La administración Trump prometió no pedir un cambio de régimen, y el secretario de Estado Mike Pompeo evocó incluso la eventualidad de ofrecer garantías de seguridad al Norte.

Pero los escépticos se preguntan por qué Kim confiaría en Trump dada su tendencia a retirarse de algunos acuerdos, como el del programa nuclear de Irán.

Donald Trump y Kim Jong Un llegaron este domingo a Singapur, dos días antes de una esperada cumbre, la primera en la historia entre un presidente de Estados Unidos en ejercicio y un dirigente norcoreano, tras décadas de desconfianza entre la superpotencia y el aislado país con armas nucleares.

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