La diputada Díaz rechazó que la orientación sexual sea caratulada como "enfermedad"

Política 10/09/2018
El presbítero “Pepe” Díaz habló sobre la homosexualidad, y señaló que se debe corregir la “anomalía”, por lo que la legisladora provincial salió al cruce de las declaraciones.
Adriana Diaz sesion
Diputada Adriana Díaz.

La diputada Adriana Díaz (FJPV) planteó una fuerte repudio al presbítero José “Pepe” Díaz. Sucede que el vicario del santuario mayor de la Virgen del Valle dijo a Radio República que “ningún niño o niña nace siendo homosexual, sino que esta condición se hace”.

En este orden de ideas, el sacerdote dijo que “la condición sexual de la homosexualidad es algo que no es aceptado antropológicamente por parte de la Iglesia Católica, puesto que las sagradas escrituras establecen que Dios ha creado al Hombre haciéndolo hombre y mujer y de esa manera debemos aceptarnos y cualquier otra inclinación es considerada como moralmente no aceptada”.

Incluso, Díaz no encontró “otra forma de catalogar a la homosexualidad sino como una anomalía”. Es que, según se explicó, “no entendemos de otra manera a alguien que no encuentra su identidad dentro del mandato de la naturaleza, es una persona que presenta una anomalía que debe ser atendida o corregida”.

El presbítero fue un poco más allá y remarcó que “la condición homosexual de una persona es algo que se adquiere debido a experiencias familiares”.

En este marco, la legisladora del bloque oficialista reseñó que “hace 30 años que la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó a la homosexualidad de la categoría de enfermedades mentales y del comportamiento”. Es más, indicó que “este año eliminó a las relacionadas con las personas trans”.

Por ello, la diputada rechazó que la orientación sexual sea caratulada como enfermedad: “No es una patología, no debe ser tratada como una anomalía o como una perversión que puede y debe ser corregida”.

También remarcó que “la heterosexualidad o la homosexualidad no es una elección”. “Existe un Ley que ampara los derechos e impide discriminar o estigmatizar por lo tanto son conceptos con los que hay que tener mucho cuidado”, advirtió en esta línea.

La también presidenta del PI nacional expresó que “no se pueden tratar estos temas desde dogmas cerrados” como tampoco “se puede asociar más culpa a la sexualidad”. 

“La orientación sexual no es culpa ni mérito de nadie. Los adultos y mucho menos las familias, no deben sentir que hay algo que hicieron `mal´ si un hijo es gay o lesbiana”, concluyó. 

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