La ministra de Minería, Teresita Regalado, informó que desde el pasado 9 de febrero se encuentra en ejecución un programa de fiscalización permanente de la actividad minera en la localidad de Fiambalá, en el marco de una política de fortalecimiento del control ambiental y presencia sostenida del Estado en el territorio. El anuncio se dio tras el incidente ambiental ocurrido el 25 de marzo de 2026 en la ruta nacional 60, vinculado al vuelco de un camión que transportaba salmuera del proyecto 3 Quebradas, operado por la empresa Zijin-Liex. Ante este escenario, la funcionaria mantuvo reuniones con autoridades locales y representantes de la firma para comunicar la decisión de avanzar en un esquema de fiscalización continua sobre sus operaciones.
El operativo es llevado adelante por equipos técnicos del organismo, con la participación de las direcciones provinciales de Minería; de Gestión Ambiental Minera y de Promoción y Responsabilidad Social Minera, quienes desarrollan tareas de control integral en los distintos proyectos de la zona. En este contexto, Regalado mantuvo en Fiambalá una reunión de trabajo con el intendente Raúl Úsqueda y sus colaboradores, con el objetivo de coordinar acciones vinculadas a la implementación y profundización de este plan. Posteriormente, ambos se entrevistaron con directivos de Zijin-Liex, a quienes se les notificó el refuerzo de los controles estatales sobre la actividad.
Como parte de este proceso, el Ministerio avanza en la formalización de un protocolo de actuación conjunta con el Municipio de Fiambalá, que permitirá consolidar las tareas de control que ya están en marcha, integrando a las áreas municipales de Minería, Ambiente, Higiene y Seguridad y Gobierno. En relación con el vuelco del camión el pasado mes, se informó que se activaron de manera inmediata acciones de contención, saneamiento y remediación, ejecutadas por la empresa y supervisadas rigurosamente por los equipos técnicos provinciales y municipales apostados en el lugar.
Asimismo, el esquema de fiscalización implementado contempla controles estrictos en toda la cadena operativa de la región. Esto incluye el transporte de insumos y salmuera desde la unidad salar hacia la planta de procesamiento en Fiambalá, así como la salida del producto final, el carbonato de litio, hacia su comercialización. Con esta medida, el Gobierno de Catamarca busca garantizar que el desarrollo de la industria del litio se realice bajo estándares de seguridad ambiental, asegurando la fiscalización directa en los puntos críticos de la operación minera en el departamento Tinogasta.