Trump corta el suministro de petróleo y dinero de Venezuela hacia el régimen cubano

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el cese total del envío de crudo y recursos financieros desde Venezuela hacia Cuba, advirtiendo a las autoridades de La Habana que deben negociar un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”. Tras la reciente captura de Nicolás Maduro, el mandatario estadounidense utilizó sus canales oficiales para ratificar que la isla ya no contará con el sustento económico que recibió durante décadas por parte de la nación sudamericana.

“NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA – CERO”, sentenció Trump a través de su red social Truth Social. Según el jefe de Estado, la administración castrista dependió históricamente de “grandes cantidades de PETRÓLEO y DINERO de Venezuela” a cambio de proveer servicios de seguridad a los líderes del chavismo, una dinámica que, según sus palabras, finalizó de forma definitiva: “PERO YA NO MÁS”.

En su declaración, el mandatario estadounidense hizo referencia al operativo militar realizado la semana pasada en Caracas, asegurando que la mayoría de los agentes cubanos que custodiaban a Maduro fallecieron durante el enfrentamiento. “Venezuela ya no necesita protección frente a los matones y extorsionadores que los mantuvieron como rehenes durante tantos años”, afirmó Trump, quien además subrayó que, a partir de ahora, el país sudamericano cuenta con la protección del ejército de los Estados Unidos.

Por su parte, el gobierno de Miguel Díaz-Canel confirmó la muerte de 32 ciudadanos cubanos, pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior, durante las acciones militares del 3 de enero. Ante este escenario de aislamiento, el régimen cubano atraviesa su crisis económica más severa desde los años 90, agravada por un déficit energético que provoca apagones diarios ante la falta de combustible y el deterioro de la infraestructura.

Aunque Cuba intentó diversificar sus proveedores mediante importaciones desde México, el anuncio de la Casa Blanca proyecta una sombra de incertidumbre sobre estos acuerdos comerciales. Expertos en seguridad nacional señalan que la presión de Washington podría extenderse hacia otros países de la región para profundizar el cerco económico sobre La Habana. En este contexto, Trump reiteró su postura sobre la fragilidad del sistema político cubano, asegurando que el régimen “está listo para caer” tras la pérdida de su principal aliado estratégico en el continente.