Vence el ultimátum de Trump a Irán: tensión máxima ante el riesgo de una escalada

Este martes a las 21:00 horas de la Argentina vence el nuevo ultimátum fijado por Donald Trump para que Irán libere el estratégico estrecho de Ormuz, bajo la amenaza directa de “aniquilar” el país “en una noche” y devolverlo a la “edad de piedra”. Se trata de una nueva fecha límite en un conflicto que ya transita su quinta semana, luego de que el mandatario estadounidense pospusiera plazos similares en tres oportunidades anteriores durante el último mes.

La tensión bélica se mantiene en niveles críticos mientras el paso marítimo, por donde circula el 20% del comercio petrolero mundial, permanece bloqueado. Ante cada advertencia de Washington, el gobierno iraní responde con una mayor retórica belicista, a pesar de su evidente debilidad militar frente a la supremacía de Estados Unidos e Israel. Según especialistas, el plan de los ayatolas se centra actualmente en garantizar su supervivencia y resistir la presión externa sin ceder el control del estrecho, que se convirtió en su principal herramienta de negociación.

“Dada la retórica violenta y maximalista de Trump, y los repetidos ataques israelíes contra objetivos civiles iraníes, las perspectivas de un alto el fuego son bastante escasas en este momento”, explicó Mehran Kamrava, profesor de la Universidad de Georgetown. Esta postura coincide con la visión de Federico Gaón, analista especializado en Medio Oriente, quien sostuvo que el presidente estadounidense “se caracteriza por su estilo deliberadamente errático y contradictorio” para generar incertidumbre y ganar libertad de acción. Para Gaón, “el ciclo de escalación continuará esta semana”.

El escenario interno en Estados Unidos también condiciona las decisiones de la Casa Blanca. Con elecciones intermedias en noviembre, Trump enfrenta el aumento de los combustibles, que ya oscila entre el 17% y el 30% en las estaciones de servicio locales. A pesar de que el domingo el mandatario mencionó la existencia de “negociaciones profundas”, este lunes la Casa Blanca confirmó que Trump decidió no validar una propuesta de alto el fuego por 45 días elevada por mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía.

Desde la diplomacia internacional, los esfuerzos continúan por carriles paralelos. El portavoz de la cancillería paquistaní, Tahir Andrabi, confirmó que el proceso de paz está “en marcha”, involucrando al enviado especial Steve Witkoff y al canciller iraní, Abbas Araqchí. No obstante, Araqchí calificó las exigencias de Washington como “extremadamente ambiciosas e ilógicas”, lo que traba la posibilidad de un entendimiento inmediato.

La posibilidad de que Estados Unidos ataque infraestructura civil iraní puso en alerta a las Naciones Unidas. Stéphane Dujarric, vocero del secretario general Antonio Guterres, recordó que “las infraestructuras civiles, incluidas las infraestructuras energéticas, no pueden ser atacadas” según el derecho internacional. Por su parte, Irán advirtió que tales acciones constituirían “crímenes de guerra”, una figura legal ante la cual Trump manifestó no tener preocupación alguna, profundizando la incertidumbre sobre lo que ocurrirá una vez cumplido el plazo de esta noche.