El gendarme catamarqueño Nahuel Gallo volvió a pisar suelo argentino luego de permanecer 448 días detenido ilegalmente en Venezuela, culminando una prolongada etapa de incertidumbre y angustia para su entorno familiar. El efectivo arribó durante la madrugada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde fue recibido inicialmente por su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor.
En una secuencia marcada por el alivio, Gallo descendió de la aeronave y se fundió en un abrazo con ellos, para luego reencontrarse con su madre, Griselda Heredia, y sus hermanos Kevin y Daiana.

El gobernador de la provincia, Raúl Jalil, junto al ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella, integraron la comitiva oficial que viajó a la Capital Federal para acompañar a los familiares en el momento de la recepción.
Durante el acto, en el que también participaron la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el canciller Pablo Quirno, el mandatario provincial calificó la llegada como “muy emotiva” y remarcó la relevancia del acontecimiento para la jurisdicción. “Es muy importante para la Argentina y, sobre todo, para los catamarqueños, porque Nahuel es catamarqueño”, expresó el titular del Ejecutivo provincial.
Asimismo, Jalil transmitió el agradecimiento y el reconocimiento de la familia hacia las instituciones y autoridades nacionales que intervinieron en las gestiones diplomáticas y políticas necesarias para lograr la liberación.
La asistencia a la familia Gallo incluyó, además de la representación institucional, la presencia de profesionales encargados de brindar contención en esta nueva etapa de revinculación tras los meses de detención en el exterior.