El Gobierno de Catamarca confirmó finalmente la integración del Ministerio de Trabajo, Planificación y Recursos Humanos dentro del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, esquema que quedará bajo la conducción de Verónica Soria.
El ministro de Gobierno, Alberto Natella, precisó que la medida apunta a superar la fragmentación entre ambas áreas y construir un sistema único que acompañe a los catamarqueños desde su formación hasta su inserción laboral. En ese sentido, el funcionario sostuvo que “unificamos responsabilidades para terminar con la dispersión y construir un esquema más ágil, con claridad en la conducción y orientado a resultados”.
Por otro lado, el titular de la cartera política subrayó que la integración no implica pérdida de jerarquía del área educativa, la cual mantendrá su rango ministerial, y aclaró que el proceso se llevará adelante con la participación de los distintos actores del sistema.
La decisión oficial busca simplificar procesos internos y vincular la educación con sectores estratégicos como la minería, el turismo y la producción agropecuaria. “Esta decisión también es para quienes sostienen el sistema educativo todos los días: buscamos simplificar procesos, dar respuestas más rápidas y estar a la altura de ese compromiso”, agregó Natella en referencia a la optimización administrativa que se pretende alcanzar.
Sin embargo, la reestructuración ministerial generó fuertes repercusiones en el arco opositor y en los gremios docentes. El diputado Tiago Puente calificó la decisión como un “vaciamiento” y recordó que “en cinco años pasaron cinco ministros”, responsabilizando a la gestión de Raúl Jalil por el estado del sistema. En la misma línea, la legisladora Natalia Herrera cuestionó la falta de continuidad política y planteó: “¿Cómo puede este Gobierno hablar de proyecto educativo o planificación a largo plazo cuando trata la educación como un globo de ensayo?”. Asimismo, desde La Libertad Avanza, Laura Quintero afirmó que Soria “hace rato viene siendo verduga de los docentes” por su gestión previa en Trabajo.
Desde el ámbito sindical, el secretario general del SIDCA, Sergio Guillamondegui, consideró que la fusión no resulta extraña desde lo funcional, aunque reclamó una mayor cercanía con la realidad de las instituciones. “Desde mi gremio le pedimos que las cuestiones de calidad educativa no se resuelvan desde un escritorio. Que se saquen los tacos, se pongan las zapatillas y recorran las escuelas”, expresó.
Por su parte, el exministro José “Chino” Ariza advirtió sobre la pérdida de la identidad pedagógica frente a las urgencias financieras y concluyó que “a nadie se le ocurriría ir a un consultorio odontológico atendido por un mecánico de autos”, enfatizando la necesidad de respetar la especificidad del campo educativo.