El plan de AF: un "salariazo" como shock para reactivar el consumo y la economía

ACTUALIDAD 25 de noviembre de 2019
El presidente electo analiza en sus primeros días otorgar un aumento generalizado de salarios, una suba extra para jubilados y pensionados e incluso congelar el precio de la canasta básica.
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El shock de consumo que el futuro presidente Alberto Fernández pretende instalar desde el minuto cero de su gobierno podría incluir un aumento generalizado de salarios a través de una suma fija no remunerativa, que ya se habría empezado a negociar con cámaras empresariales y la CGT.

Esa suma fija, que algunas fuentes cercanas a economistas del candidato ubican entre los $7.000 y los $8.000 -a cuenta de futuros aumentos-, le daría a la economía el calor necesario para recuperar la actividad durante el verano, confían en el Frente de Todos.

Esa suma se complementaría con unos $40.000 millones destinados al Plan de Lucha contra el Hambre y a una suba adicional para jubilados y pensionados. La decisión iría de la mano con acuerdos voluntarios entre empresas y gremios para mantener las plantillas de personal por al menos un año, con el fin de frenar el temor a despidos que impera en la actualidad entre los trabajadores.

En paralelo se anunciaría un acuerdo para mantener congelados por 180 días los productos de la canasta básica. A cambio, la CGT garantizaría "paz social",manteniendo a raya a sectores piqueteros que adhieren a la política de la "mecha corta" planteada en su momento por el líder de la CTEP, Juan Grabois.

"El paquete económico y social debe atender las necesidades del universo más amplio que se pueda. Si para eso hace falta emitir moneda y dar un rol más protagónico al Estado, no creo que haya problemas", apuntó un economista cercano a los equipos técnicos peronistas.

Fernández estudia anunciar las medidas en la primera semana de gobierno, con el fin de dar una señal clara de que la frase que pronunció ante la jefa del FMI, Kristalina Giorgieva, de que se buscará renegociar la deuda pero sin más ajuste, desempeñará un rol medular en su primera etapa.

El nuevo gobierno ensayará un pacto social sobre precios, salarios y tarifas, en una suerte de plan de emergencia que sería aprobado por el Congreso en extraordinarias. Además, los jubilados y pensionados tendrían un incremento adicional al del 8,7% previsto por la Ley de Movilidad para diciembre.

En el marco del Plan de Lucha contra el Hambre, que será coordinado por el futuro ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, ya se anticipó que habrá una tarjeta alimentaria, destinada a madres de chicos menores de seis años.

En el plano financiero, Fernández buscará una rápida baja de tasas de interés, para lo cual se apoyará en la banca pública y fondeará financiamiento a tasa subsidiada para pymes de la industria y el comercio.

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