El petróleo superó los 100 dólares y desató un lunes negro en los mercados globales

El precio del petróleo Brent perforó este lunes el techo de los 100 dólares por barril, una cifra inédita desde 2022, y provocó un efecto dominó de caídas en las principales plazas financieras del mundo. El salto en las cotizaciones se dio a partir de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, situación que ubicó al índice Brent -referencia internacional utilizada en Europa- en los 108,15 dólares por barril, lo que representó un incremento del 9,2% respecto al cierre del viernes.

En sintonía, el crudo ligero estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cotizó en torno a los 107,97 dólares, registrando una suba del 18,78% en comparación con los 90,90 dólares de la jornada previa.

El impacto en los mercados asiáticos resultó inmediato y severo: el índice Nikkei 225 de Tokio se desplomó un 6,59% en la apertura, mientras que el KOSPI de Seúl retrocedió un 8,1%. En China, el Shanghai Composite y el Hang Seng de Hong Kong iniciaron la jornada con retrocesos de 0,99% y 2,45% respectivamente, sumándose a la tendencia negativa de Taiwán, que cayó un 4,4%.

En Europa, las bolsas de Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt operaron con pérdidas superiores al 1% a la espera de una reunión de ministros del G7 prevista para hoy, donde se aguardan anuncios sobre el uso de reservas petroleras para contener la suba de los combustibles.

En los Estados Unidos, el Dow Jones de Industriales comenzó la sesión con descensos pronunciados que superaron los 800 puntos a los pocos minutos del arranque, situándose en 46.615,52 puntos básicos con una pérdida del 1,86%. Por su parte, el tecnológico Nasdaq Composite ampliaba sus caídas al 1,45% tras los primeros movimientos de la jornada.

El foco de alarma de los inversores se centró en la situación crítica del estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula casi el 20% del petróleo mundial y cuyo tránsito se encuentra prácticamente paralizado por amenazas de ataques con misiles y drones.

Pese a la volatilidad financiera y el encarecimiento de la energía, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le restó trascendencia al incremento del crudo. El mandatario aseguró que el alza es “un pequeño precio a pagar” en el marco del objetivo de su administración de neutralizar la amenaza nuclear de Irán y preservar la seguridad internacional.